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Inteligencia emocional: Cómo gestionarla para aumentar la productividad laboral

Equipo de personas trabajando y gestionando sus emociones

La inteligencia emocional es una de las variantes más importantes en las capacidades que puede desarrollar un ser humano, y en lo que se refiere a la productividad laboral resulta uno de los factores con mayor influencia.

A pesar de lo que la mayoría de las personas piensan, la inteligencia no es un concepto único y aislado que se mide solamente con un test de coeficiente intelectual. La noción de inteligencia en la actualidad, abarca mucho más que una mente brillante capaz de producir nuevos inventos.

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¿Qué es la inteligencia emocional?

Según lo logran definir diversos autores, la inteligencia emocional es la capacidad que desarrolla un individuo de identificar las emociones propias y las demás personas a su alrededor.

Asimismo, este tipo de inteligencia permite transitar y gestionar las emociones para sacar el mejor provecho de la situación. En este sentido, las emociones son una especie de programación con la que todos los seres humanos contamos al nacer. Sin embargo, la gestión y reconocimiento de las mismas es una habilidad que se va adquiriendo a través de los años y las experiencias.

Balanza entre las emociones y la inteligencia
(Fuente: Mohamed_Hassan:3269655 / Unsplash.com)

En el terreno laboral la gestión de las emociones resulta un aspecto indispensable, ya que se ha comprobado a través de diversos estudios que la falta de esta capacidad en el correcto manejo de los sentimientos puede desencadenar afecciones crónicas.

Como consecuencia se denotan trastornos como la depresión, el estrés o síndrome de burnout, el agotamiento, la baja productividad, entre muchos otros, que finalmente terminan afectando gravemente a las empresas. Por ello es indispensable aprender a gestionar las emociones para convivir y desarrollar un ambiente laboral idóneo.

Finalmente, este proceso es necesario trabajarlo bien sea por iniciativa propia de cada individuo, o por iniciativa de la empresa que desee un mejor rendimiento de sus empleados.

Beneficios de la gestión de la inteligencia emocional

A nivel laboral:

  • Satisfacción de los empleados.
  • Mejores comunicaciones.
  • Mayor productividad.
  • Incremento en la venta y procesos productivos.
  • Mejor servicio al cliente.
  • Mejora el trabajo en equipo.

A nivel personal:

  • Mejora y ayuda el cumplimiento de metas.
  • Capacidad de liderar e influir de forma positiva en otros.
  • Gestión efectiva del tiempo y las actividades.
  • Estabilidad emocional.
  • Estar en consonancia con lo que se desea hacer.
  • Mejora las relaciones interpersonales.

Habilidades que resaltan la inteligencia emocional

El término de inteligencia emocional fue acuñado por el reconocido psicólogo estadounidense Daniel Goleman en su libro publicado en 1995. En él destaca las principales habilidades que deben dominarse para considerar una inteligencia emocional óptima.

Cabezas de lego con distintas expresiones
Habilidades en la gestión de la inteligencia emocional (Fuente: HelloI’mNick:v8pL84kvTTc / Unsplash.com)

Es probable que una persona cuente con varias de esas habilidades de forma nata. No obstante, en una organización más allá de que una o dos personas sean emocionalmente inteligentes, es necesario que el conjunto de trabajadores que la conforman tengan varias de estas capacidades. Además se considera importante evaluar la disposición en los empleados de desarrollar las que sean más complejas para ellos.

Por esto, las habilidades de inteligencia emocional más importantes son:

1.- Conciencia de uno mismo

Este concepto engloba distintos términos dentro de él. Para determinar la conciencia en uno mismo es necesario tener la capacidad de reconocer las emociones que atravesamos, y cómo ellas influyen en nuestros pensamientos y acciones para poder actuar de forma más balanceada.

Asimismo, es importante saber cuáles son los valores que nos rigen, entender tanto nuestras fortalezas, como los puntos que son más sensibles en los que debemos enfocarnos para trabajarlos y fortalecerlos. Finalmente, esta habilidad derivará en la confianza de las capacidades propias para producir buenas acciones y proyectos tanto a nivel personal como a nivel laboral.

2.- Motivación

La motivación engloba a todas las competencias que permiten y movilizan al individuo a lograr metas. En este sentido, es una habilidad proveniente de la inteligencia emocional que destacará a la persona por contar con gran optimismo, proactividad, y con la iniciativa propia para mejorar procesos. Además del sentimiento de compromiso tanto para sus labores como con las personas que tiene a su alrededor.

3.- Autorregulación

Esta habilidad podría catalogarse como el núcleo de la gestión del resto de las habilidades, puesto que trata del manejo adecuado de los sentimientos y emociones que pueden generar cualquier tipo de conflicto.

En este sentido, tiene que ver con la capacidad de mantenerse abierto a diversas experiencias y variables de pensamiento. Todo esto con la finalidad de lograr adaptarse a las adversidades o situaciones en donde la flexibilidad es obligatoria, sin dejar a un lado la integridad y honestidad que caracteriza a las personas orientadas al éxito.

4.- Capacidad de relacionarse

Para manejar correctamente esta habilidad es necesario desarrollar una correcta capacidad de comunicación, donde la persona pueda enviar mensajes claros y orientados al punto de la necesidad por la cual inicia la comunicación. Además se encuentra la habilidad para negociar y llegar a acuerdos; igualmente, en los casos que sea necesario, inspirar, liderar y orientar los cambios.

5.- Empatía

La empatía tiene que ver con el entendimiento de la interacción con el otro. En cualquier ambiente relacionarse con el medio es una necesidad; sin embargo, poder llevar una relación sana y que sea provechosa es un proceso que no es sencillo para cualquier.

Cuando se trata del ámbito laboral, el punto de la relación con el entorno puede ser difícil de llevar. Por ello, entre las actitudes más funcionales para hacerlo con éxito se encuentran: la capacidad y orientación a servir y ayudar a otros, contribuir con el éxito y necesidades de desarrollo de los demás, así como también observar y aprovechar las oportunidades en el entorno. Este último punto resulta clave en cualquier organización.

¿Cómo trabajar la inteligencia emocional?

Trabajar en la gestión de las emociones puede ser un camino complicado. A nivel organizacional es necesario brindar herramientas y construir un ambiente en donde la empatía y colaboración sean los grandes protagonistas.

Partiendo de lo anterior, será más sencillo que los colaboradores de la empresa empiecen a identificar cuáles son las áreas que más afectan y que se deben mejorar. Algunos consejos para trabajar en ello son:

1.- Reconocimiento de las emociones

La primera acción para trabajar en la gestión emocional es el reconocimiento de las mismas. Probablemente esto suene como un punto muy básico, y que en la adultez la mayoría de las personas debería tenerlo consolidado. Sin embargo, no funciona de esa manera en gran parte de los casos. Dependiendo de la crianza hay emociones que son complicadas de identificar y transitar, por ello el reconocimiento es fundamental para la gestión efectiva.

2.- Comunicación asertiva

Otro punto muy importante y en el que las empresas pueden apoyar, es en el entrenamiento y mejora de la comunicación asertiva. Dotar a los empleados con el conocimiento para una comunicación adecuada, puede mejorar el ambiente tanto entre los trabajadores como con los proveedores y clientes.

3.- Apoyo laboral

Para que los empleados de una empresa puedan gestionar sus emociones de forma idónea y que beneficie a la empresa en relación con la productividad, la calidad del trabajo y propuestas de mejoras, es necesario que el ambiente donde se desenvuelven los empleados sea estable.

En este sentido, contar con la oportunidad de comunicar sus inquietudes y tener sus necesidades de satisfacción de trabajo, de los proyectos que llevan a cabo y su salario; son una forma donde desde la empresa pueden apoyar a la gestión efectiva en relación con la inteligencia emocional.

4.- Trabajo en equipo

Para realizar un trabajo de mejor forma, la participación en equipos es indispensables. Gestionar todos estos procesos dentro de cada departamento o equipo de la empresa, es una excelente manera que entre los empleados se apoyen para mantener las metas de trabajo orientadas al logro conjunto.

Conclusión

La gestión de la inteligencia emocional es un punto focal tanto para el mejor rendimiento en el trabajo como para cada individuo en su vida personal. Por eso resulta una labor muy importante a la que se debe prestar mucha atención y orientar a su logro.

En el aspecto empresarial es importante construir equipos donde, si bien puede que no todos los miembros cuenten con cada una de estas habilidades, que se complementen entre sí para lograr el máximo rendimiento y productividad del proyecto.

Artículo escrito por:

Michelle Hernández

Miembro del equipo de Comunicación y Marketing de Materialesdefabrica.com Habitium.com.

Formación: Licenciada en Psicología – Máster en Neuromarketing y Big data. Entusiasta en constante aprendizaje, amante de viajar, probar nuevas comidas y de explorar lugares.

Contacto: comunicacion@materialesdefabrica.com

RRSS@mdefabrica – Fb.com/materialesdefabrica

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